Cuando la crisis cambia de mano
Boletín No. 01 — La Comuna Roja
Cuando la crisis cambia de mano
El ciclo del estallido social y la trampa del progresismo
Por Delfo Acosta
El ciclo abierto por el estallido social de octubre de 2019 emergió como una crisis profunda del orden, pero lo hizo en condiciones políticas específicas: sin una conducción organizada capaz de disputar estratégicamente el rumbo del proceso.
El progresismo no se propuso conducir el conflicto social abierto en 2019, sino administrarlo hasta su extinción. No hubo voluntad de resolución estructural del malestar; hubo una estrategia sostenida de contención, desgaste y normalización.
El gobierno de Gabriel Boric no representó la culminación del estallido, sino su traducción institucional y su posterior clausura. El conflicto fue diluido en procedimientos, tiempos largos, promesas postergadas y una progresiva revalorización del orden como bien supremo.
El resultado de este proceso no fue la superación del estallido, sino su agotamiento político. Las demandas populares no se tradujeron en transformaciones estructurales; fueron contenidas hasta perder fuerza, horizonte y proyección.
La llegada de José Antonio Kast no debe leerse como un accidente ni como una simple oscilación electoral. Es la consecuencia directa de ese ciclo previo. No basta con tener razón. Hay que saber organizarla.
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